No sé por donde comenzar.
Es muy difícil para mi.
Cómo explicar,
que yo acabé
pareciendo... futbolista.
Después de 16 meses de habitar en el bello Puerto de la Veracrú había decidido yo que era momento de dar oportunidad al talento local y entregar mi no muy tupida melena en aras de un cambio de look.
Aras!
Lo consulté con mis representantes de cabecera - mi Sisterna y mi Noriux (más de N pronto!).
Mi Germana, como siempre, me echó todas las porras del mundo.
Opinó que era momento de un cambio.
Mi N, como siempre, me dio su punto de vista altamente profesional.
Esque es muy alta ella.
Me hizo ver los pros y los contras.
Me echó porras y me dio la bendición.
Proseguí mi aventura haciendo la investigación requerida:
preguntarle a la única persona que conozco en todo el Puerto que trae un color muy lindo de luces, su cabellito muy parejito y la pickiness suficiente como para no aceptar imitaciones para que me dijera a dónde ir.
Después de consultarlo y re-consultarlo otras 5482 veces con D y con N...
S: Oye Sis, ¿si?
D: ¡Si!
S: Pero, ¿si? ¿Estás segura?
D: ¡Si! Lo peor que puede pasar es que te lo vuelvas a pintar.
S: Ok... ¿tonses si?
D: ........
S: ¿Sis?... ¿Germanita?.... ¿Hey?... ¿Estás muy ocupada? ...mmm.. .¿Tu qué crees? ¿SI?
D: SIIIIIIIIIIIII!!!!
S: Ok, ok... bueno. Tonses si, ¿verdad?
(Ad infinitum...)
... que me lanzo, no sin antes "avisarle" a mi adoración de marido que se "preparara", pues su mujercita estaba lista para una buena remodelada de maceta.
Después de todo soy una mujer liberada!
Nadien me dice qué hacer!
Ok, nomás D.
Aveces.
Y mi marido.
Porque cuando tiene la razón, la tiene.
Pero nadien mas!
Llego al lugar anteriormente indicado y le presento mi idea al experto en cabelleras.
"Lo que quiero es esto" - le dije yo llena de seguridad personal.
"Mira, este también me gusta" - le seguí mostrando.
Y que se suelta con una retahila de explicaciones que no me pregunten qué me dijo.
La cosa es que terminé viéndome asi:
¡Diganme si no!
Igualitos.
Podríamos ser hermanos gemelos separados al nacer.
Valon? Valoncito? Te acuerdas de mi? Soy tu hermana gemela!
¿Eh?
No. No se acuerda.
Salí del recinto embellecedor sin tanto aspaviento.
Pero al día siguiente.
¡Oh al día siguiente!
Sufrí.
Lloré.
Me escondí tras cada rincón.
Cada mirada al espejo era dolor en mi corazón.
Y en mi orgullo!
Mi marido adorado, tan ecuánime él, al primer vistazo a mi bicolor maceta nomás atinó en abrazarme y no verme a la cara los próximos 3 días.
Seguro que con mi expresión de funeral le di lástima y mejor se apiadó de mi.
Es lo máximo él.
Y su instinto de supervivencia.
Total que el día de hoy (Martes) he regresado a la "estética".
Regresé a la normalidad.
¿Qué?
¿De qué se rien?
¿No está bien el color o qué?
¿Ya les platiqué de los nopalitos con cilantro que hago bien ricos?
¡Luego les paso la receta!
Adieu!
S.